Grupo Kaawral: el arte como camino hacia la participación y la esperanza
En marzo de 2023, Cáritas Diocesana de León se sumó, junto a otras tres Cáritas Diocesanas de Castilla y León, a la iniciativa “Museo sin Hogar”, un proyecto que buscaba visibilizar la realidad del sinhogarismo a través de obras artísticas creadas por participantes de distintos programas y recursos de acogida y acompañamiento.
A raíz de esta experiencia, en octubre de ese mismo año, el grupo formado por participantes, personas voluntarias y equipos técnicos decidió continuar impulsando propuestas vinculadas a la defensa de los derechos vulnerados y a la promoción de la justicia social.
Así nació el grupo Kaawral, una palabra senegalesa que significa “grupo de personas que trabajan por un bien común”. Fue uno de los participantes, de origen senegalés, quien compartió con nosotros el significado de este término. Nos sentimos profundamente identificados con él y decidimos adoptarlo como nombre del grupo, reflejando así nuestra identidad y nuestro propósito común.
Una vez constituido el grupo, comenzamos un camino de aprendizaje y participación gracias al acompañamiento del Nivel Técnico Mixto de Participación, que nos ayudó a comprender los fundamentos y objetivos de estos espacios participativos. Desde el inicio, elegimos el arte como herramienta de sensibilización y transformación social, poniendo el foco en aquellos derechos invisibles que con frecuencia quedan fuera de los discursos habituales: el derecho a soñar, a sentirse escuchado, a crear, a equivocarse, a la ternura, a ser feliz y, por supuesto, el derecho a la esperanza.
Poco a poco fueron surgiendo diferentes proyectos y actividades. Uno de ellos fue el Belén Social, una propuesta diferente en la que los muros que separan y distancian a las personas más vulnerables se transformaban en puertas y caminos hacia el Niño Jesús, símbolo de esperanza y humanidad compartida.
Posteriormente nos embarcamos en un nuevo reto: la creación de la obra de teatro social “Ponte tus derechos”. Durante todo su proceso creativo reflexionamos, compartimos emociones, reímos y aprendimos juntos. Además, tuvimos la oportunidad de experimentar el teatro como espacio de expresión y crecimiento personal. A través de cada escena se mostraba cómo, en muchas acciones cotidianas, esos derechos invisibles son vulnerados de manera constante.

Paralelamente nació un segundo grupo de participación: “Buscadores de Sueños”, integrado mayoritariamente por personas migrantes.
En septiembre de 2024 ambos grupos decidieron unificarse ya que el propio proceso de acompañamiento y participación había permitido que muchas de las personas integrantes avanzaran en sus objetivos vitales —formación, empleo o autonomía personal—, por lo que el número de participantes fue disminuyendo progresivamente en cada grupo.

Actualmente, Kaawral está formado por 13 personas que desarrollan una programación centrada en dos objetivos fundamentales: escuchar las vivencias, aprendizajes y aportaciones de las personas participantes, dejando a un lado los roles cotidianos e impulsar procesos de reflexión colectiva e intercambio de experiencias.
Los talleres y actividades buscan potenciar la creatividad, la expresión y la dimensión más humana de cada participante, acercando a la comunidad una mirada más amable y cercana sobre las distintas realidades de su vulnerabilidad. A través del compromiso grupal, la confianza, el respeto mutuo y la participación, cada integrante aporta lo mejor de sí mismo.
En la actualidad, el grupo trabaja en un nuevo reto: la creación de un libro de cuentos orientado a sensibilizar a la comunidad sobre los derechos humanos, especialmente aquellos más invisibilizados. Para ello se están llevando a cabo dinámicas y talleres que fomentan la imaginación, la escritura creativa y la expresión colectiva.
Desde Cáritas Diocesana de León, y en coherencia con nuestro modelo de acción social, situamos siempre a la persona en el centro de sus procesos vitales, potenciando sus capacidades y promoviendo una reflexión compartida sobre la realidad que nos rodea. Por ello, resulta imprescindible seguir apostando por espacios de encuentro, participación y construcción comunitaria como estos.



