Cáritas acompañó a 44.475 personas en situación de sin hogar en 2025, un 3,8% más que el año anterior
Lanza una campaña bajo el lema “Un hogar, un lugar al que pertenecer”
La realidad de las personas en situación de sin hogar en España refleja una crisis social y residencial profunda y persistente que afecta cada vez a más personas y familias. El año pasado, nuestra red acompañó a 44.475 personas en situación de sin hogar, un 3,8% más que el año anterior.
Entre los principales factores que empujan a estas situaciones destacan la pérdida de empleo, la imposibilidad de acceder o mantener una vivienda por su elevado coste, los desahucios o los procesos migratorios forzados.
“En cada una de estas historias comprobamos, día tras día, cómo la vulneración reiterada de los derechos fundamentales empuja a muchas personas hacia situaciones cada vez más extremas de exclusión social. Aunque seguimos acompañando sus procesos de recuperación, detectamos graves dificultades para acceder a derechos básicos como la vivienda, la salud, el empleo, la protección social o la participación ciudadana”, explica María Santos, responsable de la campaña y del programa de Personas sin Hogar de Cáritas Española.
Participación de las personas en situación de calle
Con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará el próximo 25 de octubre, la campaña de Cáritas -que este año lleva por lema “Un hogar, un lugar al que pertenecer”, ha contado por cuarto año consecutivo con la participación de personas que han vivido o viven situaciones de sinhogarismo. Sus testimonios reflejan con claridad la dureza de esta realidad:
“El primer derecho que necesitamos es que nos traten como seres humanos, y no como una lata que no sirve para nada. Mi sueño es poder tener una vivienda para poder tener conmigo a mis hijos”, asegura Libertad, una persona acompañada por Cáritas Córdoba.
“Detrás de estas situaciones no hay cifras ni etiquetas. Hay personas. Personas con historias de dolor y lucha, de pérdida y resistencia, de caídas y esperanza. Personas que, demasiadas veces, han sido reducidas a estereotipos como ‘sin techo’, ‘indigente’ o ‘pobre’, invisibilizando todo lo que son y todo lo que pueden llegar a ser”, señala María Santos.
La campaña de Cáritas busca ampliar la mirada sobre esta realidad y recordar que el sinhogarismo va mucho más allá de la imagen de quien duerme en la calle. “El sinhogarismo supone la ruptura del vínculo más esencial para cualquier ser humano: el hogar. Es la pérdida de la familia que sostiene, de la red que protege y de la certeza de contar con un lugar en el mundo donde desarrollar la propia vida con dignidad y plenitud”, añade.
Comunidad, vínculos y sentido de pertenencia
Ante esta realidad, Cáritas invita a poner el foco en aquello que nos une y nos humaniza: la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia. “Porque nadie puede vivir plenamente desde la intemperie social y emocional. Toda persona necesita un lugar donde sentirse acogida, reconocida y parte de algo común”, subraya la responsable de la campaña.
El ‘sinhogarismo’ es un problema social que no se limita a quien viven la calle. Su alcance varía en función del grado de exclusión residencial que se considere. Según la Tipología Europea sobre Sinhogarismo y Exclusión Residencial (ETHOS), existen cuatro grandes categorías: personas en situación de calle, sin vivienda, en vivienda insegura y en vivienda inadecuada.
Las personas que duermen en la calle o que encadenan alojamientos temporales representan la cara más visible de este fenómeno. Sin embargo, permanecen prácticamente invisibles quienes sobreviven en chabolas, caravanas, asentamientos o viviendas cedidas de forma precaria. Todas ellas comparten una misma realidad: la ausencia de un hogar seguro, estable y digno desde el que construir su proyecto de vida.
Un año más, las personas en situación de sinhogarismo que acompaña Cáritas y la red de entidades que promueven esta campaña, tomarán plazas y calles de multitud de ciudades españolas para hacerse visibles y manifestar en primera persona su denuncia ante la reiterada vulneración de derechos de la que son objeto en el día a día, reclamando el derecho inalienable de dignidad humana que les pertenece. La mayor parte de estos actos se desarrollarán el jueves 22 de octubre con la consiguiente lectura del Manifiesto elaborado conjuntamente por personas sin hogar y personas que los acompañan en su día a día.



